El Corredor Interoceánico no solo enlaza a Veracruz y Oaxaca, sino que conecta al océano Pacífico con el Atlántico, representando una alternativa al Canal de Panamá.
Coatzacoalcos y Salina Cruz son nodos clave del proyecto; su operación a plena capacidad permitirá mejorar la infraestructura ferroviaria y aumentar la movilidad de carga.
La conexión con el Tren Maya —que será también de carga— ampliará el flujo comercial hacia Yucatán y Quintana Roo.
Hacia el sur, la red ferroviaria se enlazará con Puerto Chiapas y Ciudad Hidalgo, y se prevé una futura conexión con Guatemala, en coordinación con su gobierno.
El proyecto reconoce y fortalece el papel estratégico del sureste para México, con beneficios directos para Veracruz y sus zonas industriales.